Por Ramón González Barbet

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Continúan al alza los contagios por COVID-19, con cifras que han rebasado el récord de esta 5ta ola, con mas de 32 mil casos en tan solo 24 horas, por lo que es urgen que en nuestro Deporte Nacional se tomen medidas de prevención para evitar la cancelación de los eventos deportivos.

Según los hechos que se muestran a diario en la actual administración de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH), presidida por José Antonio Salcedo López, en el cuatrienio 2020-2024, se perdió la esencia de servicio, así como de fortalecer y beneficiar al mas del 90% de los equipos que conforman esta Federación, cuyo registro está integrado por equipos de medianos a pequeños, negándoles todo tipo de apoyos logísticos y económicos para los torneos oficiales, desde los Charros Mayores, hasta las categorías abiertas, así como también los infantiles y juveniles, dejando en el completo olvido a la mujer de a caballo, ya que su administración trabajan al 100% por no mas de 100 equipos que integran la fuerza “AAA”.

Sin más preámbulos al asunto, vámonos directamente a lo que está a la vista de todos, y me refiero a lo que sucede para el próximo “XXIX Campeonato Nacional Infantil, Juvenil y de Escaramuzas, San Luis Potosí 2022”, mejor conocido como “El Nacionalito”, a realizarse del 18 de julio al 07 de agosto, en el Lienzo Charro “Hermoso Cariño”, pues sin el más mínimo sentido de respeto, se atrevió a cobrar la participación de cada uno de los elementos de las Fuerzas Básicas de la Charrería Federada, quienes, según los datos de la convocatoria, para poder competir tuvieron que pagar una cuota de inscripción a razón de 7 mil pesos por cada uno de los  174 escuadrones charros, 5 mil por cada una de las 143 Escaramuzas y otros 5 mil por cada uno de los 70 Charros Completos, obteniendo un beneficio económico de pura inscripción de 2 millones 283 mil pesos, una muy buena cifra que debería verse reflejada en la aportación de yeguas sin costo alguno, en apoyos logísticos y en la premiación para los mejores en cada una de las categorías y modalidades, ya que tanto los pequeños charros como toda su familia, hacen un gran esfuerzo para ser parte de este evento nacional que está considerado el más importante y trascendente de la Charrería Federada, por ser el semillero de los grandes talentos del futuro.

Lo verdaderamente lamentable es que estos apoyos ya se habían ganado durante la administración anterior con Lito Dávila, entonces Presidente Nacional, apoyos que ahora los eliminan sin la más mínima consideración y de un solo plumazo, lo más grave de todo, es que en este cuatrienio se institucionalizó el hacer un negocio desmedido de todos los eventos oficiales, y así será para los siguientes 2 años tres meses que restan de esta administración.