Por Redacción

Ciudad de México / 22 Julio 26 En el mundo de la charrería han venido surgiendo cambios de todo tipo, incluso en los arreos charros, cambios que muchas veces son adoptados de otros países y que verdaderamente dañan una de nuestras tradiciones que le han dado vida y reconocimiento a México.

Las talabarterías son parte importante de nuestro Deporte Nacional, y como muestra, en el corazón de Ciudad de México está el corazón de las talabarterías, “EL Caballo Mexicano”, fundada en 1913 con 113 años de historia, mostrando los auténticos arreos charros con la calidad de siempre y que requieren quienes practican y aman al único deporte que nació en México, con las tradicionales monturas originarias de nuestro país.

Su artesanía ha sido adquirida por importantes personalidades del mundo político nacional e internacional, así como también del medio artístico y sus productos son tan auténticos y reconocidos que la entonces Federación Nacional de Charros, eligió al Caballo Mexicano para adquirir una montura piteada, bordada a mano por artesanos mexicanos, para obsequiársela al General Francisco Franco, de España.

“El Caballo Mexicano”, que prácticamente es un verdadero museo, ha dado servicio a la charrería durante tres generaciones, representada ahora por Braulio Santos Herrera (Braulio III), quien ha recibido varios reconocimientos de las mismas Autoridades Capitalinas, así como de varios ex presidentes de la Charrería Federada y actualmente, Salvador Barajas del Toro, Presidente de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH) y su Consejo Directivo, reconocieron el trabajo tan importante de Braulio III, que le otorgaron una placa por preservar y engrandecer la historia y el noble arte de la talabartería mexicana.