Por Ramón González Barbet

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Ciudad de México / 27 Ago 26 Desde hace muchos años he reporteado las actividades de la Agrupación de Charros Regionales de la Villa y jamás había sido testigo de una situación tan delicada como la que se está viviendo en esta gestión de Marco Iridio Alfaro, Presidente de la Agrupación a la que un día se le reconoció como “La Catedral de la Charrería en la Ciudad de México”.

Esta crisis que se está viviendo al interior de los Charros de la Villa es quizá una de las más graves por los diferentes componentes que la integran, dejando ver muy mal a esta casa charra, complejidad que se está creando entre el mismo Marco Iridio con la diferencia de opinión que existe con su Consejo Directivo, diferencia que es más que evidente con la renuncia de la mayoría de sus elementos, por tomar decisiones muy delicadas y trascendentes de manera personal y unilateral, por la reinstalación de Eduardo Jesús Haro y de Ricardo Mancilla Pérez, sin ser sometido el caso a una Asamblea de Socios, decisiones que han dejado ver su mala asesoría y su ignorancia hacia el Estatuto que rige a esta Asociación Civil; ahora también resulta que sin fundamento alguno suspendió de sus derechos a Eduardo Jalil Dulac Camacho, Vicepresidente de la Villa y PUA de la Ciudad de México y a Javier Aparicio Anaya.

Este enredo de Iridio Alfaro es consecuencia de querer defender a un par de personajes quienes cuentan con carpetas de investigación penales abiertas por haber hecho mal uso y manejo de diferentes recursos durante su gestión.

En lo personal, Marco Iridio se me hace un hombre que actúa de buena fe, pero por su falta de experiencia y de conocimiento, aceptó ser asesorado por gente externa a la Agrupación, supuestos asesores que tiene otro tipo de intereses y a los que no les importa que Iridio sea quien dé la cara y quede mal con cada uno de los socios de la Villa.

Uno de sus asesores ha sido Aurelio Silva, ex miembro de la Asociación Nacional de Charros, quien, por cierto, fue mencionado en la pasada Junta Nacional de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH) de este miércoles 26, ya que se dio lectura a una carta enviada por La Nacional, en la que se informa que Aurelio Silva fue dado de baja como socio, aviso por demás escueto en el que no se dan a conocer las razones.

Marco Iridio al centro, acompañado de dos de sus Asesores

Según se dice, otro de los asesores es Edgar Viñuela Navarro, Secretario de Prensa y Difusión de la FMCH, quien ha acarreado problemas de índole personal contra Jalil Dulac, también se comenta en los pasillos que existe un tercer asesor y es Eloy Salazar, quien es actual socio y ex Presidente de La Villa, quien normalmente siempre había sido institucional, pero ahora con esta actitud parece que dejó en segundo término su cariño y aprecio por esta Asociación Civil.

Esta situación es lamentable, pero más cuando Iridio Alfaro ha hecho caso omiso de los oficios que le ha mandado la Comisión de Vigilancia de esta Agrupación, uno fechado el 10 de agosto, donde se le solicita formalmente convocar a una Asamblea General Extraordinaria en un lapso de 15 días naturales posteriores a la fecha del oficio, situación que ignoró olímpicamente.

El segundo comunicado estás fechado el 14 de agosto, también por parte la Comisión de Vigilancia, donde se le indica que está tomando decisiones de forma personal y unilateral en la suspensión de los socios Javier Aparicio y Jalil Dulac, por lo que se le aclara que está actuando de mala fe y en perjuicio de la Agrupación, oficio que hasta el momento no ha tomado en cuenta. Esta crisis interna está siendo publica por Marco Iridio al mandar comunicados a la FMCH, sin tomar en cuenta que las Asociaciones son autónomas e independientes en su manejo.