Por Ramón González Barbet

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Ciudad de México / 15 Mayo 26 A casi año y medio de estar en funciones la administración de Salvador Barajas del Toro, como Presidente Nacional de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH), puedo asegurar que no hay un proyecto firme, fuerte y contundente, para que la charrería Federada sea dignamente representante del único deporte que nació en México, ya que durante los últimos 5 años desaparecieron todo tipo de apoyos para las categorías básicas y equipos “AA” que asisten a los Campeonatos Oficiales, apoyos que iniciaban con los eventos totalmente gratuitos para los participantes, además incluían los pagos de jueces, Comisión Deportiva, corraleros, etc., etc., logística que ahora es con cargo a los organizadores.

Museo de la Charrería

Desde la administración pasada y ahora con esta, se perdió todo lo que se había ganado y con ello el rumbo de la Charrería Federada, ahora se cobra la participación del sector femenil en los eventos oficiales, agrupaciones que no utilizan ningún tipo de ganado, siendo un total abuso que no fomenta, que no protege y que no es incluyente.

La Federación tiene una función muy clara y definida, pero este Consejo Directivo rehúye y elude los deberes que le obliga la institución porque el apoyo no debe ser solo de palabra, debe ser un apoyo real para beneficio de todos los que integran esta asociación civil, ya que la Federación fue creada como un organismo para fomentar, difundir y proteger a este deporte, y de acuerdo al Estatuto que rige a la FMCH, su función principal, obligación y compromiso es tal y como lo marca el inciso I del Artículo 3 que textualmente dice “Agrupar y organizar a todas las Asociaciones de charros”. II) Mantener, preservar y fomentar dentro y fuera del territorio nacional las costumbres, valores y tradiciones de México en lo general y de la charrería en particular. III) Fomentar dentro y fuera del territorio Nacional la práctica del deporte de la charrería.

Por toda esta falta de apoyos, cada mes, durante la Junta Mensual Ordinaria, el Secretario de Tesorería y Finanzas, Gerónimo Color, muestra orgullosamente las altas cantidades de dinero acumulado que se recaudan de los diferentes conceptos de la charrería federada, dinero que debe ser utilizado para apoyar económicamente los eventos oficiales para que los charros puedan hacer mas charrería sin tener que sangrar sus bolsillos, ¿De qué sirven esos 10, 12 o 15 millones de pesos en las arcas de federación si no se utiliza para lo que realmente debe ser usado?, sobre todo en el Campeonato Nacional, donde la mayor presea dejó de ser atractiva, pero que tal, con base a puntadas y caprichos, el dirigente nacional está pensando comprar un inmueble para otras oficinas administrativas de la FMCH, oficinas que ya se dieron cuenta que el estatuto marca que deben estar en Ciudad de México y no en Jalisco, pero además dejando a un lado el ex Convento de Monserrat, que es una Joya Colonial que va muy de acuerdo con lo que es y significa la charrería, una sede que es el símbolo de muchos hombres de buena fe quienes lograron poseerla para disfrute y presencia del único deporte que nació en el campo.

Pero que no lo acumulen, que lo destinen a los apoyos deportivos de los
Charros Federados

Me queda claro que Salvador Barajas del Toro, como entonces Candidato Único, ni siquiera tuvo necesidad de leer el estatuto que rige el destino de este deporte tan mexicano, ¿Cómo para que los leía si de todas maneras iba a ser el Presidente de la FMCH?, pero lo mas grave es que cuenta con asesores externos y dentro del Consejo Directivo y no es posible que nadie le diga que la está regando. ¡Ni como ayudarlo!

Consejo Directivo de la FMCH 2024 – 2028